La escasez de agua que afecta a Tegucigalpa y Comayagüela podría agravarse en las próximas semanas debido a la persistencia de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, advirtió el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya.
El edil señaló que, aunque la Alcaldía ha reforzado las medidas para mitigar los efectos del desabastecimiento, las proyecciones meteorológicas no son alentadoras, por lo que el suministro de agua continuará enfrentando importantes desafíos mientras no se registren lluvias suficientes.
Zelaya también alertó que la crisis ya trasciende el ámbito urbano y comienza a impactar otras zonas del país, la falta de precipitaciones no solo limita el acceso al agua para miles de hogares, sino que también afecta la producción agrícola y pone mayor presión sobre las comunidades que dependen de fuentes hídricas cada vez más reducidas.
“Los pronósticos siguen siendo terribles para la ciudad capital”, expresó el alcalde.
Recordó que la municipalidad declaró estado de emergencia desde el pasado mayo como una medida preventiva para acelerar la ejecución de proyectos y atender con mayor rapidez las necesidades de la población, mientras continúan a la espera de las disposiciones que pueda emitir la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).