El arzobispo de Tegucigalpa José Vicente Nácher Tatay, reflexionó hoy que Jesús es la brisa pacífica que aparece en medio del viento huracanado, el fuego o terremotos.
Recordó que Jesús fue la presencia silenciosa, pacífica y suave cuando mandó a al PAOTOL Pedro a caminar sobre el agua.
Jesús es el mismo que puede aparecer en medio de las tormentas de la vida y no deja de estar cercano en las brisas suaves de los momentos de sosiego.
El texto de hoy es un llamado a confiar en el Señor, él es nuestra seguridad, acentuó el también presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras.
Él no suprime a las adversidades, sino que en medio de ellas nos sigue diciendo “ánimo soy yo no teman”, agregó.
Jesús no es alguien despreocupado de las dificultades de nuestra vida o de nuestra iglesia, Jesús lo dice con claridad ·tengan valor, soy yo y estoy con ustedes”, continuó.
Al igual que los discípulos Jesús nos envía a la otra orilla para que superando los vientos contrarios fortalezcamos nuestra fe y aprendamos a reconocerlo como el Hijo de Dios, razonó.
La sociedad sin Dios en el centro sería una barca a la deriva, pero no debemos temer porque Jesús nos acompaña, concluyó.